Una actividad de preescritura puede empezar por observar un recorrido, señalar dónde comienza y elegir cómo explorarlo. Antes de pedir un resultado en el papel, puedes decidir qué lámina presentar y qué propuesta queréis compartir.
Estos ejemplos están pensados para organizar una actividad en casa o en el aula. Si la preparas para un niño con autismo, relaciona el material con sus intereses, la forma de participar que prefiera y la ayuda acordada con quien lo acompaña.
Un material con distintos recorridos
El Kit de preescritura, referencia 702, incluye láminas con ejercicios por ambas caras y un rotulador. El manual de Henbea describe ejercicios de dificultad progresiva y la limpieza del material; indica un rango 3–8 y un aviso por piezas pequeñas. Consulta las instrucciones de la presentación que utilizas.
Puedes comparar las láminas antes de elegir la actividad. La propuesta editorial de este artículo consiste en seleccionar un recorrido y preparar distintas maneras de presentarlo, sin fijar una secuencia universal o un plazo para pasar a la escritura.
Propuesta 1: conocer el camino
Elige una lámina y localiza los puntos del recorrido que vais a observar. Puedes señalar el comienzo, el final o un cambio de dirección y describir la propuesta: «vamos desde aquí hasta aquí».
Antes de usar el rotulador, podéis observar el camino o recorrerlo con el dedo, conforme al uso del material. La persona que acompaña decide qué versión presenta y qué ayuda prepara para ese momento.
Propuesta 2: elegir un tramo
Puedes presentar una parte del recorrido en lugar de toda la lámina. Decide con claridad qué tramo vais a explorar y señala dónde termina esa propuesta. Conserva la lámina completa y utiliza el material como indica su manual; no necesitas modificarlo.
Al comparar dos láminas, ofrece la posibilidad de escoger cuál quiere explorar. Esa elección también puede ser el comienzo de la actividad. Un mismo recorrido puede presentarse otra vez sin convertir cada sesión en una obligación de pasar a otro nivel.
Propuesta 3: trazar y volver a utilizar
Prepara el rotulador incluido y la superficie de apoyo. Muestra el trazado que habéis elegido y ofrece ayuda según la propuesta. Al acabar, revisa las instrucciones de limpieza antes de volver a utilizar la lámina.
Una conversación puede centrarse en el camino que habéis seguido: dónde empezó, qué parte escogisteis o qué recorrido quiere probar la próxima vez. El ejemplo se refiere a la actividad realizada, sin exigir una explicación o un ritmo iguales para todos.
Otra posibilidad: contornos con formas
Si el interés está en construir un dibujo con figuras, Formas Montessori tiene usos de trazado de contornos documentados. Puedes consultar las actividades con formas y decidir si esa propuesta encaja mejor que una lámina de recorridos.
La diferencia para elegir es el juego que quieres preparar: explorar caminos ya dibujados o construir una composición a partir de contornos. El manual de cada producto conserva sus requisitos de uso.
Qué preparar antes de empezar
- La lámina o figura que has escogido.
- Una superficie adecuada para el material.
- El instrumento indicado y las instrucciones de uso.
- La ayuda que vas a ofrecer y el tramo de la propuesta.
- La recogida y limpieza según la documentación.
Para comparar opciones de trazado, hilado y composición, visita la selección de material didáctico de Henbea. Si estás organizando esos materiales para un centro, continúa con la guía para aula TEA.